Cómo pedir y comparar tres presupuestos de página web
Pedir presupuesto para una web nueva puede parecer sencillo: mandas un correo a tres agencias, recibes tres PDFs con precios y eliges el del medio. En la práctica, esos tres PDFs suelen comparar cosas completamente distintas, y la decisión tomada con esa lógica acaba saliendo cara —en tiempo, dinero o en las dos cosas—. Esta guía te explica cómo comparar presupuestos de página web de verdad.
El error más común: pedir sin briefing
Si escribes «necesito una web para mi negocio» sin más contexto, cada agencia imaginará un proyecto diferente. Una te presupuestará cinco páginas en WordPress; otra, una tienda online completa; la tercera, una landing de una sola página. Precio, plazo y alcance no tienen nada que ver entre sí, aunque los tres documentos lleguen en el mismo formato.
La solución es enviar el mismo briefing a todas las agencias antes de pedir nada. No tiene que ser un documento elaborado. Con responder estas preguntas es suficiente:
- ✓ ¿Para qué sirve tu negocio y a quién va dirigido?
- ✓ ¿Qué páginas necesitas? (inicio, servicios, contacto, blog, tienda…)
- ✓ ¿Tienes ya dominio, hosting y correo contratados?
- ✓ ¿Necesitas que la web aparezca en Google (SEO básico)?
- ✓ ¿Quieres poder editarla tú mismo después, o prefieres que la gestionen ellos?
- ✓ ¿Cuándo la necesitas activa?
Con ese punto de partida común, los presupuestos que recibas podrán compararse de verdad.
La tabla mental para comparar: cuatro criterios clave
Cuando tengas los tres presupuestos delante, olvídate por un momento del precio total y revisa estos cuatro puntos en cada uno:
1. Alcance: ¿qué incluye exactamente?
Cuenta las páginas, las funcionalidades y los textos. ¿Quién escribe los textos, tú o ellos? ¿Incluye adaptación a móvil? ¿Incluye formulario de contacto, mapa, ficha de Google? Si no está escrito, no está incluido.
2. Plazos: ¿cuándo estará lista y qué pasa si se retrasa?
Un plazo de entrega orientativo de pocas semanas puede convertirse en meses si nadie fija hitos intermedios. Pregunta cuántas rondas de revisión están incluidas y qué ocurre si el proyecto se alarga por causas ajenas a ti.
3. Propiedad: ¿de quién es la web cuando termine?
Este punto se pasa por alto con frecuencia y es crítico. ¿El dominio queda a tu nombre? ¿El hosting lo controlas tú? ¿El código o la plantilla tiene licencia perpetua o está ligada a la agencia? Si cambias de proveedor dentro de dos años, ¿te puedes llevar todo?
4. Soporte: ¿qué pasa el día después del lanzamiento?
Las webs se rompen, se actualizan y necesitan ajustes. ¿Hay mantenimiento mensual incluido o es aparte? ¿A qué precio orientativo? ¿Tienen servicio de urgencias si la web cae un lunes por la mañana?
Por qué el más barato puede salir caro
Un precio muy por debajo de los otros dos suele indicar alguna de estas situaciones (orientativo, depende del proyecto):
- ✓ Usa una plantilla genérica sin personalización real.
- ✓ No incluye SEO básico, por lo que la web existirá pero Google tardará mucho en encontrarla.
- ✓ El soporte posventa es inexistente: cuando necesites un cambio, pagarás como proyecto nuevo.
- ✓ El dominio o el hosting queda a nombre de la agencia, lo que te deja en una posición débil si la relación se rompe.
Ninguno de estos problemas aparece en el PDF inicial. Por eso conviene preguntar directamente antes de firmar nada.
Y el más caro tampoco garantiza nada
Un presupuesto alto no siempre es sinónimo de calidad. A veces refleja una estructura de costes grande (oficina, equipo comercial, márgenes de agencia), no necesariamente un mejor resultado para tu negocio. Lo que importa es el valor concreto que obtienes: ¿hay casos de webs que hayan funcionado para negocios similares al tuyo? Pide ejemplos reales y, si puedes, habla con algún cliente anterior.
Tres preguntas que deberías hacer antes de decidir
Cuando tengas claro el alcance y el precio de cada opción, cierra el proceso con estas tres preguntas a cada agencia o freelance:
- ✓ «¿Puedo ver webs que hayas hecho para negocios parecidos al mío?»
- ✓ «Si en seis meses quiero cambiar de proveedor, ¿qué me llevo?»
- ✓ «¿Qué necesitas de mí para cumplir el plazo acordado?»
Las respuestas a estas preguntas revelan la profesionalidad del proveedor mejor que cualquier portfolio cuidado.
Un último consejo antes de firmar
No te quedes solo con la propuesta económica. Pide que las condiciones de propiedad, plazos y soporte queden por escrito en el contrato o en el presupuesto aceptado. Lo que no está escrito no existe, y los malentendidos suelen aparecer justo cuando más molestan.
Explora ejemplos por categoría:
¿Ya tienes tu web? Preséntala en el directorio
Publica tu página web en paginaswebz.com y haz que más clientes y agencias la conozcan. El alta es rápida y gratuita.
Publicar mi web gratis